martes, 10 de marzo de 2026

Huevos cuadrados.



No hay más que ver el Gobierno que tenemos, no lo ha habido peor, menos preparado y más inútil de la historia de España. Lo del socialismo y por ende la izquierda de "estepaís" es para hacérselo mirar o cuando menos considerar la posibilidad de retomar la medicación. Ahora ser de izquierdas, aparte del ridículo constante por sus trasnochados y peregrinos postulados, es mirar sólo por un ojo, no ver más allá y sobre todo, estar en contra de todo menos de si mismos. Es mentir sin rubor, remover historias olvidadas, generar crispación, provocar enfrentamiento y vivir del rencor del pasado. Como siempre, es que son así.

Están a favor de la inmigración libre y sin control cuando la mayoría del mundo mundial  está en contra, da lo mismo que esté más que demostrado que genera un altísimo porcentaje de la delincuencia, da igual pero eso sí..., los centros de acogimiento cuanto más lejos de ellos mejor y si les preguntas por las evidencias callan e ignoran las atrocidades y gravedad de los delitos que comenten sus niños, esos niños llamados menas que tienen los huevos con más canas que una las rodillas de una cabra.

Son muy curiosucos ellos, quieren abolir la prostitución y se manifiestan por la igualdad y derechos de las mujeres ignorando lo que tienen dentro y desdeñando lo que cada día sale a la luz en referencia a su conocida afición por la aspiración nasal, la maría, el costo y sobre todo el puterío. Es que son así.

Por llevar la contraria defienden la libertad de uso del burka, cuando en aquellos países condenan a las mujeres con cien latigazos por no llevarlo correctamente colocado, no saben nada de ahorcamientos públicos, ejecuciones para escarmiento o el lanzamiento de homosexuales desde los tejados. Y así todo.

Es cojonudo por que nunca se oponen a las dictaduras que curiosamente todas son de izquierdas, se llevan muy bien con los terroristas, se alían con separatistas  odiadores de España, están por la legalización de las drogas, viven ajenos al cinismo en áticos de El Retiro o en casoplones de Galapagar, se pasan la vida parasitando pero están en contra del capitalismo y apoyan a regímenes totalitarios, pero pero ninguno se va para allá a disfrutarlo.  Es que los zurdos son así.

La izquierda históricamente es cinismo, hipocresía, desvergüenza y maldad, hay que tener cuidado, la ignorancia es muy peligrosa, están infectados por la mugre intelectual, la porquería con costra de su ansia de venganza y sobre todo, el visceral odio a los que pensamos diferente.  Son portadores de la rabia, no hay más que escucharles  para sentir su acomplejada inferioridad argumental y evidente conciencia de ser permanentemente perdedores contra el crecimiento, el progreso, la razón y el sentido común, no tienen remedio, es que son así.

Y así todo, es que los zurdos son así y da lo mismo lo que les digas porque no lo van a ver, lo importante es que no gobierne la derecha, se la sudan sus propios escándalos que rebosan mierda hasta en el entorno familiar de su número 1 y les da igual porque aparte de tener una jeta que se la pisan, tienen los huevos cuadrados.


domingo, 8 de marzo de 2026

8M? No gracias.


Lo de hoy me ha dado un poquito de mucha vergüenza, escuchar de mujeres eslóganes como "Estoy hasta las tetas de hacerte croquetas" o "hombre, machirulo, putero y chulo", "La talla 38 me aprieta el chocho" y "Machito el feminismo, te va a capar ya mismo"... pues como que no dice mucho ni bueno de esa horda vestida de morado feminazi, aromatizada de una mezcla de odio y pachuli por todos los sitios menos por uno. Eso no es feminismo.

Me pillaba a contrapelo tanto perroflauta y saltimbanqui, vamos que me encontrado de frente y en sentido contrario la manifestación y he sentido auténtica vergüenza ajena, gritaban con cara de odio exigiendo igualdad cuando, a mi entender son ellas, las que allí voceaban, las que por alguna causa que desconozco, se deben consideran inferiores ya que yo no veo por ningún lado la tan berreada desigualdad a no ser, precisamente al revés, por la discriminación positiva de la que sólo por ser mujer disfrutan.

Aparte de que no sé porqué cojones viven más, es que todo son ventajas, no hay más que ver los cupos reservados a ellas en las oposiciones por el mero hecho de ser mujer, el trato diferencial y siempre ventajoso con respecto al hombre en las sentencias de divorcio, la Ley de Violencia de Género que ya de principio y por sistema humilla y criminaliza siempre y sin pruebas al hombre, la inacción judicial sistemática de oficio en casos de falsas denuncias de maltrato y así..., todo. Si la lo decía la patética ministra Chiqui Montero, "la palabra de la mujer está por encima de la presunción de inocencia". Con dos cojones y sin cortarse un pelo.

No he vivido esa imaginaria desigualdad jamás, he trabajado con mujeres de igual a igual, mi esposa ha currado casi cuarenta años y hemos tirado entre los dos de la casa sin problema, excepto la plancha por lo que quizás por ello debería de pedirlas perdón por mi total inutilidad para esa tarea. Mis hijas trabajan las dos y no las veo traumatizadas por ninguna supuesta diferencia laboral por razón de sexo por lo que mucho me da, que las feminazis con fular palestino, vestidas y pintaditas todas de morado que voceaban pidiendo la castración al hombre, están un pelín acomplejadas, un pelín de cojones.

No representan a las mujeres, eso lo tengo claro, no se parecen en nada a ninguna de las mujeres de mi entorno, ni amigas, ni compañeras, ni tan siquiera conocidas, dónde va a parar...

A Dios gracias.


 



jueves, 5 de marzo de 2026

La hipocresía progre.



Está de moda, qué le vamos a hacer, hoy todo se blanquea no sólo los dientes, de hecho lo último es el blanqueamiento anal, pues vale, tiene que haber de todo. Las modas son asumibles por horteras o ridículas que puedan parecernos, allá cada uno con su orto, hasta ahí de acuerdo, pero lo que a cualquier persona con principios se nos atraganta es el blanqueamiento de lo imposible como del terrorismo vasco, la tiranía de las dictaduras que curiosamente todas son socialistas o el fanatismo religioso islámico, eso no es de ir a la moda, es de ser hijos de puta.

Hace cuatro días nadie hablaba de la represión en Irán, a todo Dios se la sudaban los miles de muertos ejecutados en la calle de un tiro en la nuca, los ahorcados en las plazas, los secuestrados y desaparecidos, los arrojados desde los tejados por homosexuales, los decapitados de rodillas para escarmiento público o la sumisión de las mujeres, todos callados.

Ahora como pasó con el narco-presidente Maduro, de repente y como si fueran champiñones salen de las trincheras ideológicas, aparecen por todos los lados los oportunistas a beneficio de inventario, Jomeinistas ellos de toda la vida de nuestro Señor, de salón y pañoleta al cuello de la progresía zurda para pedir el no a la guerra y exigir diálogo para solucionar los problemas, manda huevos que pidan hablar con un pirao capaz de inmolarse con un chaleco de explosivos en nombre de Alá, que estrellan aviones  contra las torres gemelas de Nueva York , que vuelan trenes de cercanías con cientos de personas dentro o discotecas petadas de gente, ¿así de fácil? pues si, esa es la solución que proponen, si no fuera por lo trágico sería de chiste.

Estos ridículos progremierdas hoy no hablan porque se la suda por tiempos de lo que está pasando en Sudán, de la absoluta miseria en la que se encuentra Cuba o la hambruna de Corea del Norte ahora bien, como a alguien se le ocurra lanzar un petardo contra el Palacio, entalegar al Jefe de esos Gobiernos o poner un pie militar en su territorio se lía la de Dios, entonces pondrán el grito en el cielo en nombre del Derecho Internacional, los Derechos Humanos y la soberanía de los pueblos de Sudán, Cuba, Corea o la Isla Margarita, hay que ser hipócritas.

Por mucho que la absurda y patética izquierda lo intente hay cosas que no se pueden blanquear y no se puede porque eso si que es inhumano, no estamos hablando de los dientes ni la moda del agujero del culo, estamos hablando de la libertad y el valor supremo del hombre, la vida.