lunes, 29 de junio de 2026

Por los cojones!



La terrible experiencia que está viniendo el pueblo venezolano me ratifica en la opinión de que el socialismo es un submundo, un sistema en donde el individuo importa menos que nada y sólo preocupa la propaganda de la doctrina, esto es, la ideología por encima de todo, por encima del hombre.

El pueblo venezolano está abandonado por el Estado, no hay maquinaria, no hay manos ni simples palas para mover escombros y si no es por la ayuda internacional hubieran sido muchas menos las personas rescatadas. La Policía del régimen en vez de colaborar saquea sin rubor las tiendas cargados con lo que pillen, lo mismo da televisores que botellines de cerveza. Eso sólo se ve allí, en el socialismo. 

En el informativo ha salido una persona maldiciendo a su Gobierno y manifestando que habían recibido instrucciones para decir a la opinión pública internacional que el Gobierno estaba haciendo todo lo que podía, lo ha negado chillando entre lágrimas de rabia. Es la que tiene la mentira, que las patas son tan cortas que no se sostiene y al padre que busca a su esposa en hijos entre piedras mejor no le preguntes...

Lo que se ve en los países socialistas no ocurre en ninguna otra parte del mundo, pasa en Venezuela, en Cuba, en Nicaragua, el estado por encima de todo, aunque vivan en un casi permanente apagón, sin luz, agua ni pan. El socialismo acalla las protestas a tiros, hace desaparecer disidentes y suicida opositores mientras que no tienen donde caerse muertos. Racionan el petróleo, la harina, el arroz y la vida en aras de una cacareada revolución pero lo peor de todo es que fuera de allí, en la civilizada y europea España, todavía hay retrasados socialistas y asquerosos comunistas de salón que con tal de no coincidir en opinión con la derecha, callan, otorgan y hasta apoyan a esos regímenes totalitarios.

El pueblo venezolano como el cubano o el nicaragüense, son víctimas del destino pero es que el socialismo es eso y si ya lo tenían mal, la situación de ahora ya da miedo porque no tienen absolutamente nada, no tienen presente ni futuro, no hay luz ni esperanza, sólo doctrina o lo que es lo mismo, corrupción, muerte, hambre y miseria. 

Socialistas si, pero de lejos como la peste y si es bajo tierra... mejor. 

Socialismo es libertad dicen, si, por los cojones.


viernes, 5 de junio de 2026

Lema de Paz y Honor.



Principio de los años 60, la extrema dureza de la vida en el campo y la muy temprana muerte de mis abuelos, le empujaron a ingresar en el Cuerpo, a él y a sus dos hermanos varones. Mi padre apenas manejaba las cuatro reglas y para de contar, pero por aquella época no se exigía demasiado que digamos, nadie quería pasar penurias, estar muy mal pagados y además de sometidos a una severa disciplina militar. Nadie lo quería.

Me salieron los dientes en el cuartel de la Guardia Civil de Tudanca donde mi padre estaba destinado y en cuyo Cuarto de Puertas aprendí a andar cogido de su mano. Mi infancia, adolescencia y hasta los 18 años continué viviendo en cuarteles compartiendo mi día a día con las familias de los compañeros de mi padre. 

Teniendo yo unos 6 o 7 años, le recuerdo viéndole entrar a mi colegio en horario de tarde-noche para recibir clases y poder obtener el Certificado de Estudios Primarios, haciendo deberes en la mesa camilla de casa y estudiando a deshoras. Le sobraba amor propio. El profesor se llamaba D. Carlos Gómez Galán, nunca olvidaré su nombre porque también era mi maestro.

Toda su obsesión era que estudiara y "sacara una carrera", era su sueño pero yo, desde siempre tuve muy claro lo que quería ser. No se me daba nada mal estudiar hasta que realmente tuve que estudiar, así que nada más terminar el bachiller le dije a mi padre que no se hiciera "ventoleras mentales" con mi futuro que yo tenía muy claro que lo que quería era ser Guardia. Aquella decisión, quizás, no lo sé porque nunca se lo pregunté, pero pudo defraudar las ilusiones que pudo hacerse conmigo pero, es que tenía que ser así y como así tenía que ser... pues me puse a ello, aprobé y pude ingresar en el Cuerpo.

Así que era inevitable, yo tenía que ser Guardia porque aprendí a ser un hombre a su imagen y semejanza, la de una persona justa, de conducta intachable, honrado a carta cabal, leal y con un cegador sentido del Honor, era como dicta nuestra Cartilla un Guardia "prudente sin debilidad, firme sin violencia y político sin bajeza" y él se veía así mismo como un "pronóstico feliz para el afligido". Su ejemplo y la sombra de esos valores irremediablemente sembraron en mi la vocación, era un dechado de virtudes a seguir y yo siempre quise ser como él, un buen hombre y modélico Guardia Civil.

Cuando hoy todo el día se está hablando en la televisión y medios de prensa de la corrupción en la Institución pienso en mi padre, en el cuidado con el que guardaba su uniforme y conservaba su inmaculado tricornio, en cuyo interior guardaba los guantes blancos, en el orgullo que sentía de haber legado su amor por la Guardia Civil a su descendencia, en la furtiva lágrima que no pudo disimular en Valdemoro durante la Entrega del Despacho de su nieta. Pienso en él y me da pena, me duele porque sus valores no se merecían esta traición, pero a la vez y como me sentenció cuando el asunto "Roldán", ningún traidor podrá nunca con la Guardia Civil, no nos hacen ni sombra.

Por tu Honor quiero vivir...



 

jueves, 4 de junio de 2026

El DAO



Cualquiera que no sepa cómo y de qué va el rollo le mira el pecho y lo primero que piensa es... "Joder, este tío debe ser un héroe nacional", tiene no sé cuantos pasadores de condecoraciones de todos los colores, alas extendidas y chapitas por todos los lados, impresionante el gallo y además, no te lo pierdas, Director Adjunto Operativo de la Guardia Civil, la hostia en verso, vamos que cuando Merceditas se va de compras, vacaciones o reuniones secretas con Leire y Cerdán en Ferraz, él es el que corta el bacalao. Casi nada monada.

Esta basura y a tenor de lo que literalmente sentencia la Cartilla del Guardia Civil, ya está deshonrado de por vida, lo ha perdido para siempre y presuntamente por supuesto es un miserable prevaricador y político con bajeza, pero biblias a parte, este vergonzoso e indigno personaje es un traidor y una vergüenza para el Cuerpo.

Si de un Guardia pagainfantas cualquiera se hubiera tratado, ya estaría frente al pelotón de fusilamiento de un Tribunal Militar, ese "confuso" y estrellado estrado que se ensaña y te arruina la vida a la espera que tras su sentencia y por turno, te arranque la piel a tiras el Régimen Disciplinario del Cuerpo. Para escarmiento de los que vengan detrás...

Mucho Honor como divisa, mucha mentira y mucha mierda. aquí los únicos portadores de principios son los de abajo, los fieles a una vocación mamada de la Cartilla del Guardia Civil, los que con su trabajo diario, imagen, honradez y lealtad a España mantienen el cotarro para que elementos como el DAO y acólitos de bastones cruzados, con total impunidad y prepotencia campen y hagan sin pudor lo que les salga de los huevos mientras que los pringaos vocacionales sean pasados por encima y brutalmente asesinados por narcoterroristas, muertos en persecuciones en la mar o atravesados por un machete por un hijo de la gran puta cualquiera de los muchos que pisan nuestras calles.

En la Guardia Civil no necesitamos DAOs de colores ni corruptas Merceditas, sólo queremos a un Guardia Civil que a parte de los principios que a todos se nos supone, defienda a los Guardias y su derecho a la dignidad profesional, les proteja de la chusma política incluido el sucio DAO que ni les considera profesión de riesgo y ya de paso, que se metan las medallas por los cojones.

Basura de colores.